Elaboración
Una
vez las aceitunas están recogidas, se ponen en bidones
o depósitos con agua no clorada y sal. Aquí empieza
una fermentación láctica natural que dura entre
6 y 15 meses según la clase de aceituna.
Las aceitunas
negras se ponen en depósitos subterráneos de acero
inoxidable, en cambio, las aceitunas Manzanilla se ponen en bidones
y deben dejarse al aire libre, bajo el sol.
Cada
variedad de aceituna se prepara de una manera distinta según
recetas tradicionales. Se utilizan hierbas aromáticas y
otras como: laurel, hinojo, ajos, limón ...
Una vez las
aceitunas están curadas (han perdido la mayor parte de
su amargura) se lavan con agua y se seleccionan a mano para después
ser envasadas en recipientes de vidrio, con parte del agua usada
para la fermentación, agua no clorada y sal marina. Posteriormente
se pasteurizan para cortar la fermentación y garantizar
así su conservación.

Aclaraciones
y comentarios:
Las
aceitunas no han sido tratadas con sosa cáustica,
práctica usada habitualmente para que las aceitunas pierdan
rápidamente su amargura.
Por el hecho
de tener una fermentación natural se pueden observar pequeñas
variaciones de amargura en las aceitunas.
Las hierbas
aromáticas utilizadas son de cultivo propio y ecológico.